Explicación para Dummies; Cártel Inmobiliario

2024 representa para los mexicanos un año de elecciones, el 02 de junio se votará para designar a: sucesor a la presidencia de la república, gubernaturas, senadurías y diputaciones, por lo que se prevé una participación cerca de 95 millones de ciudadanos.[1]

Si bien fue establecido por el Instituto Nacional Electoral (INE) que las pre-campañas comenzarían en noviembre del año pasado, y las campañas el 01 de marzo del 2024, se ha oído, leído y visto diferente tipo de propaganda desde mucho antes de estos plazos; discursos que van desde elogios hasta descalificaciones legales.

¿Pero qué tiene que ver esto con el cártel inmobiliario?

Ahí les va: Pues resulta que el “Cártel Inmobiliario” es el nombre, con el cual se dio a conocer la investigación en curso sobre un grupo de exfuncionarios públicos de la alcaldía Benito Juárez posiblemente implicados en casos de corrupción urbanística (El País, 2024).[2] Tema abordado en estas campañas por algunos partidos, y que se ha reproducido en diversos medios, he ahí la importancia de aterrizar su significado.

Explicación

Continuemos con su explicación por medio del siguiente ejemplo sencillo: En la Ciudad de México una inmobiliaria X compró un terreno con el fin de construir una torre de departamentos para posteriormente venderlos. Para esto, la inmobiliaria o el encargado de obra debió tomar en cuenta 3 figuras administrativas-legales: zonificación, uso de suelo y manifestación de construcción (entre otras), las cuales están plasmadas y reguladas en el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal, y demás normativa.

Asimismo, debió contemplar a las siguientes autoridades: Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI) y Alcaldías. Ya que la PAOT, es la encargada de emitir la zonificación de la metrópoli; esta figura indica el potencial de cada predio, es decir, para qué diseño de construcción es viable un terreno, porque existe un límite de pisos dependiendo del tipo de suelo.

Por eso, el jefe de obra tuvo que acudir ante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda a corroborar el tipo de condominio para ejecutar en el predio, y solicitar el uso de suelo y la manifestación de construcción.

Estas tres constancias posteriormente se tendrían que haber llevado a la Alcaldía correspondiente, donde se encuentra el predio, y en donde se quedarían con una copia de dichos documentos para el expediente.

Ahora bien, supongamos que al encargado de obra le otorgaron en su manifestación de construcción un permiso de edificar 3 pisos, pero en la alcaldía le indicaron que se podía “ampliar” la construcción por 6 pisos más (acto que no está regulado por la ley).

Según Datos del Financiero, un departamento para uso habitacional en la capital está alrededor de 2.5 millones de pesos.[3] Haciendo cuentas, esos 2.5 multiplicados por los 3 pisos de más que se le otorgan a la inmobiliaria, hacen una suma fraudulenta de millones de pesos, donde el objetivo es ganar-ganar, ya sea en cantidad monetaria o en la obtención de propiedades.

Al vender algún departamento, objeto de corrupción, no se les da certeza jurídica a los compradores, ya que al revisar esa manifestación se da cuenta que su departamento no debió existir y que corre peligro de algún desastre o demolición.

Por lo que la filosofía ganar-ganar únicamente es para las autoridades, la inmobiliaria, y para algunos notarios; pero no para el comprador. Imagínate que los ahorros de tu vida se van en un departamento que no existe jurídicamente, vulnerando tu Derecho Humano a la Vivienda.

A pesar de que este tema resuena más en la Ciudad de México, las demás entidades de la república no son la excepción, he ahí la importancia de verificar y asesorarte de expertos antes de adquirir un departamento, porque la corrupción está presente en todos lados.



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